Autoclub Guatemala | Frenos en buen estado garantizan seguridad y felicidad
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Frenos en buen estado garantizan seguridad y felicidad

Frenos en buen estado garantizan seguridad y felicidad

Los conductores no suelen preocuparse por la degradación de pastillas y discos de freno hasta que sucede un imprevisto. Pero tener un auto más seguro es sencillo si realizas unas tareas de mantenimiento adecuadas. Para las vacaciones de Semana Santa que están por llegar, te ofrecemos algunos tips para que viajes seguro.

Según el tipo de conducción, los componentes de tu auto estarán expuestos a más o menos desgaste. En el sistema de frenos las piezas que sufren más desgaste son las pastillas y los discos de freno. Los conductores que suelen exponer al auto a un mayor esfuerzo de frenado (trayectos montañosos, conducción con el auto a plena carga, sobrecalentamiento ocasional del sistema de frenos, etc.) deben revisar los frenos con más frecuencia. Una conducción con menos brusquedad reduce el consumo de combustible y el desgaste del sistema de fricción.

No abuses de los frenos para evitar que se calienten. Durarán más tiempo en buen estado. Puedes disminuir la velocidad del vehículo con la caja de cambios, sobre todo en descensos prolongados.

Haz caso a los testigos del auto. Hoy en día la mayoría de los vehículos cuenta con sistemas de aviso de desgaste de frenos y un piloto en el panel de instrumentos te advertirá con antelación. Si sientes que el pedal de freno está esponjoso o se va al fondo al pisarlo, puede que haya burbujas de aire en el circuito hidráulico.

Si notas una pequeña vibración al pisar el freno, comprueba que las pastillas y discos de freno están en buen estado. En frenadas a alta velocidad, una vibración en el volante puede ser indicio de que alguna pieza del sistema está en mal estado, que las ruedas están desequilibradas o que los discos de freno están combados.

Si ves que tienes que pisar el freno demasiado fuerte para frenar, lo más probable es que las pastillas o los discos de freno estén dañados. También es posible que haya grasa o líquido de frenos en las pastillas o poca cantidad de líquido de frenos. En el taller podrán resolver estas dudas.

Si el pedal de freno se hunde cuando lo pisas, puede haber una fuga en el circuito de frenos o que las pastillas de freno estén desgastadas. Tendrás que revisar todo el circuito de frenos, comprobar que el depósito de líquido de frenos está en buenas condiciones y, quizá, sustituir las pastillas de freno.

Al cambiar las pastillas de freno, sin haber cambiado los discos, puede que escuches chirridos. Pero también pueden indicar que algo no está bien en nuestro sistema de freno: partículas (de óxido, metálicas) en las pastillas, discos en mal estado o también pastillas muy desgastadas o de baja calidad.

Si los frenos de tu vehículo están desgastados la distancia de frenado aumenta y tendrás más posibilidades de sufrir un accidente. Nunca deberías dejar pasar más de 20.000 km sin revisar el sistema. La distancia de frenado depende del sistema de freno, del estado de los neumáticos y de los amortiguadores. A una velocidad de 110 km/h, puede llegar a haber diferencias de 10 metros en la distancia de frenado, claves en la seguridad.

En el taller decide tú qué frenos quieres que le pongan a tu auto. Las ayudas electrónicas a la frenada y estabilidad de un coche sirven de poco si pastillas y discos de freno, no tienen la calidad y la seguridad suficiente. Asesórate antes y descubre qué frenos ponen a tu vehículo. Conducirás más tranquilo.

Asegúrate de que te instalan pastillas de freno homologadas. Exige en tu taller ver los embalajes de los recambios que han instalado en tu auto para asegurarte.